Carmen BerenguerTarde llegó a mí. El primer poema que leí de Carmen fue “Vampiro” y “Loba”, incluido en “Antología de Poetas Chilenas. Confiscación y silencio”
[1], ambos en la gastada página 270, cuando era yo una chica de dieciochos tiernos años, y ocultaba poemas en cuadernitos deslucidos. Gravé inmediatamente esos versos por su fuerza y sonoridad. Luego vendría la lectura alucinante de todos sus libros.
Rrecuerdo muy bien nuestro primer encuentro, cuando visitó el taller “Entropía Voladora” en al cual nos reuníamos varios poetas jóvenes en la SECH. Nos pidió a cada uno que leyéramos un par de poemas. Por ese entonces yo escribía obsesivamente un supuesto poemario sobre decapitaciones, que nunca terminé (por suerte), pero que incluía el poema “Recostada en la desnudez”, que daría pie a mi primer libro “Hystera-útero”. Lo recuerdo porque a Carmen, según dijo, le fascinó, y me pidió que lo leyera una vez más. Me instaba a publicar, y para mí fue insospechadamente muy importante esa buena crítica de una poeta que admiraba tanto.
Ahora, este año, ya con unos años más encima, ambas, la he vuelto a encontrar, casi sin buscarla. Y me ha ayudado a reflexionar sobre poesía y género, y a terminar por fin la obra que comenzara ya por ese entonces. El pasado fin de semana celebró un año más de vida, en el Restaurante Plata Quemada brindó junto a familiares y amigos. Lamentablemente no pude asistir, y es por ello que he querido purgar mi falta con este pequeño homenaje a esta gran mujer y poeta chilena, que nunca ha sido reconocida como realmente se merece.
Carmen Berenguer publicó artesanalmente su primer poemario
Bobby Sands desfallece en el muro , a los tienta y siete años, como un homenaje al poeta y revolucionario irlandés Bobby Sands, que falleció en su huelga de hambre protestando contra la dominación inglesa, en clara alusión a los prisioneros políticos que luchaban por reivindicar la situación sociopolítica de nuestro país en la época de la dictadura. "El texto es un himno, pero también un graffiti: conjuga así sobre la página la oralidad y la escritura. Los grafos escritos supuestamente por Bobby Sands en su celda son la expresión de una libertad creativa elegida por sobre todas las otras. (...). La escritura parece entonces padecer el mismo rigor del hambre: es breve, no obstante exhaustiva y eficiente”
[2] Tres años más tarde publicó
Huellas de Siglo y
A media asta en 1983; en 1988,
Sayal de Pieles, y en 2002
La Gran Hablada, que reúne poemas de Bobby Sand, Huellas del siglo y A media asta. Toda su obra está marcada por un fuerte compromiso social y político, por una constante protesta y corrosiva denuncia. Replanteando al sujeto mujer, situándolo en la problemática sicosocial de las minorías discriminadas, mujeres como Flora, Raimunda, La Loca del Pasaje (En A media hasta) violadas no sólo sexualmente. Sin duda una de las mejores poetas contemporaneas de latinoamérica.
Loba
De dónde esta mueca
Esta boca este rostro
Esta máscara este abrigo
De dónde esta locura
De acompañarte por las noches
Con este negro y este rojo
Esta bufanda que es una bufonada
Y esta vitrina que devuelve esta pirueta
Esta artesanal pinta hecha a la medida
Y esta lengua de loba despistada
Que te lame.
La luna divide el amor en dos mitades
La memoria pierde el lado oscuro
Y no hay beso
Que recupere el sol los cuerpos rotos
La muerte viene entrando vestida de novia
Trae un ramo de alelíes y en un suspiro la corona
Hacemos el amor en un cajón de tablas trémulos
Brindando por lo que fuimos clavándonos la tapa.
[1] Brito, Eugenia. Antología de Poetas Chilenas. Confiscación y silencio”. Santiago: Dolmen Ediciones.
[2] Brito, Eugenia. Campos minados: (literatura post-golpe en Chile). Santiago: Cuarto Propio. Página 167.